1. Empiezas con una base
Un capital inicial (aunque sea 0€) y, si quieres, aportaciones periódicas: el punto de partida de la bola de nieve.
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Capital final estimado
0 €
| Año | Total aportado | Interés del año | Interés acumulado | Saldo final |
|---|
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Un capital inicial (aunque sea 0€) y, si quieres, aportaciones periódicas: el punto de partida de la bola de nieve.
Cada mes, los intereses que ya ganaste se suman al capital y también empiezan a generar interés. Es el efecto bola de nieve.
Cuanto más lo dejes crecer, más se acelera la curva: la diferencia entre 10 y 30 años no es el triple, es mucho mayor.
Calculados con la misma fórmula que usa esta calculadora; puedes reproducirlos tú mismo en el simulador de arriba.
Ana empieza a los 25 años aportando 100€/mes al 7% durante 40 años → termina con ~262.500€ (48.000€ aportados).
Marta empieza a los 35 aportando el doble, 200€/mes, durante 30 años → termina con ~244.000€ (72.000€ aportados). Ana aporta 24.000€ menos en total y aun así termina con más dinero, solo por haber empezado antes.
Aportar 200€/mes al 6% durante 25 años da ~138.600€. Subir solo a 250€/mes (50€ más) da ~173.250€. Esos 50€ extra al mes (15.000€ en total) se convierten en 34.650€ más, de los cuales 19.650€ son interés generado solo por ese incremento.
20.000€ al 6% durante 20 años: si reinviertes el interés cada año, terminas con ~66.200€. Si en cambio retiras el 6% cada año y dejas el capital fijo, terminas habiendo cobrado 24.000€ en total (capital intacto): 22.200€ menos que dejándolo componerse.
El interés compuesto consiste en que los intereses de cada periodo pasan a formar parte del capital y generan, a su vez, nuevos intereses. La calculadora lo aplica mes a mes.
tipo mensual = rentabilidad anual / 100 / 12 Cada mes: saldo = saldo × (1 + tipo mensual) + aportación Intereses ganados = saldo final − capital inicial − aportaciones
Lo básico para entender por qué el tiempo pesa tanto en el resultado.
Ver la fórmula exacta, supuestos y límites de esta calculadora →
Es el interés que generan tanto tu capital inicial como los intereses que ya has ganado antes; es decir, tus ganancias generan nuevas ganancias. Con el tiempo, este efecto «bola de nieve» hace que tu dinero crezca cada vez más rápido, no de forma constante.
El interés simple se calcula siempre sobre el capital inicial, así que crece en línea recta. El interés compuesto se calcula sobre el capital más los intereses acumulados hasta ese momento, así que crece de forma acelerada: la diferencia es pequeña al principio y enorme a largo plazo.
Porque el efecto acumulativo necesita tiempo para acelerar. Los primeros años, la mayor parte de tu saldo es lo que has aportado tú; a partir de cierto punto, los intereses generados empiezan a pesar más que tus propias aportaciones. Es la parte «exponencial» de la curva.
No. La rentabilidad que introduces es una estimación tuya, no una promesa de ningún producto financiero real. Las inversiones reales fluctúan, pueden dar menos (o más) de lo simulado, e incluso generar pérdidas. Esta calculadora es educativa, no asesoramiento financiero.
Esta calculadora muestra el resultado en euros nominales, sin descontar la inflación. En la práctica, el poder adquisitivo real de esa cifra futura será menor: si la inflación media es, por ejemplo, del 2-3% anual, tu rentabilidad real es la estimada menos ese porcentaje.
Depende del tipo de activo: un depósito o cuenta remunerada suele rondar el 2-3%, un fondo indexado global de renta variable ha rondado históricamente el 6-8% anual a muy largo plazo (con años muy buenos y años negativos por medio), y cifras del 10% o más solo se han dado en periodos concretos, no de forma sostenida. Cuanto más alta la rentabilidad que asumas, más optimista (y menos fiable) es la proyección.
Sí, es la clave. El interés compuesto solo funciona si lo que ganas se queda dentro y sigue generando más. Si retiras los dividendos o intereses en vez de reinvertirlos, tu capital crece de forma lineal (interés simple), no exponencial. Los fondos "de acumulación" reinvierten los dividendos automáticamente por ti; los "de reparto" te los pagan y tienes que reinvertirlos tú a mano si quieres el mismo efecto.